Las indemnizaciones por negligencia médica suponen uno de los aspectos más técnicos del procedimiento. Así, cada caso concreto debe evaluarse de modo individualizado y conforme a la legislación y jurisprudencia aplicable.
Torsión testicular y ovárica
La torsión testicular y la torsión ovárica son emergencias médicas que requieren un diagnóstico y tratamiento rápidos para evitar daños graves e irreversibles en los órganos afectados. La torsión testicular implica la rotación del cordón espermático, lo que corta el flujo sanguíneo al testículo, mientras que la torsión ovárica ocurre cuando un ovario o una trompa de Falopio gira, reduciendo o interrumpiendo el flujo sanguíneo al ovario. En ambos casos, la intervención médica oportuna es esencial para salvar el órgano y preservar su funcionalidad.
La negligencia médica en estos casos puede presentarse cuando un profesional de salud no diagnostica o trata rápidamente la torsión, lo que puede provocar daño permanente o incluso la pérdida del órgano.
Para valorar la conducta de los profesionales sanitarios, es necesaria la prueba de la negligencia médica, y ésta se produce, cuando no se ha puesto a disposición del paciente los medios adecuados tanto diagnósticos como terapéuticos que le son exigibles.
Como firma de referencia, en Castillo -Calvín Abogados somos pioneros en España en la especialidad del Derecho Sanitario. Por ello, ponemos a su disposición a los mejores expertos en la materia con más de 30 años de experiencia y con numerosos casos ganados de negligencias médicas por no detectar a tiempo y tratar adecuadamente a pacientes con torsión. Trabajamos en juzgados de toda España, con oficinas en Madrid y en Granada, donde estaremos encantados de atenderle.
Nuestros abogados le informarán de manera personalizada sobre los derechos que le asisten, así como pasos legales que debe realizar si desea que se le reconozca una indemnización.
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El acuerdo extrajudicial alcanzado por nuestro despacho con la aseguradora del hospital reconoce una indemnización al paciente de 46.200 €, al admitir el error diagnóstico y la tardanza en tratar una torsión. Esta negligente actuación provocó que, finalmente, al paciente le extirparan el testículo.
El Juzgado condena a la Administración al considerar que la pérdida del testículo del bebé se produjo por una negligencia médica, al no diagnosticar la torsión testicular que presentaba. Por ello, deberá indemnizarle con 49.000 € más intereses.
El SAS que indemniza la negligencia médica con 39.238 €, admite que “analizando el proceso asistencial se detecta un retraso diagnóstico de torsión testicular. Esto dio lugar a la orquiectomía, por lo que existe relación de causalidad entre la asistencia sanitaria con el resultado final”.